Con pocas palabras... Se escribe en grande...

La Poesía forma parte de la magia... de los caminos tejidos en la conciencia con hilos de palabras, éstas se muestran para darle un sentido único... que se esconde en medio de ellas... esperando ser descubiertas.

sábado, 22 de enero de 2011

Alma de Luna

Se hizo de luna y de rayo
Cual silueta en menguante y silicio
Sacrificio y ternura en sus lágrimas
Amada y hermosa en su silencio.

Amarla sería como descubrirte
Cual huérfano sintiendo una tibia cobija
Mágica esencia, de eternas púpilas
Cuando roza su mano... Toca la mía.

Cuando te mira, te sonríen los ojos
Te besa y vuelas sin rumbo al cielo
Cuando te abraza, te sientes mar adentro
Te toca... y te revive en ese momento.

Ella busca transformar la naturaleza
En esencia mágica, en su alma...
Convierte en higos las cerezas...
Le confiere olor a las nubes y a la tierra.

No puede mostrar dolor en su mirada
Siente amor en su alma sin miedo
Nunca pierde, Siempre gana
Amor puro y sempieterno.

Como forjadora de suenos
Los traza a pincel y acuarela
Y son de colores inimaginables
Como de los que no existen en la tierra.

Es ella, Torrente de ternura
Alma de luna viajera
Luz que hipnotiza
los mas bellos paisajes con su esencia.

Arquitecta del silencio
En ella las miradas hablan
Por eso sonríe mientras te observa
Construye un nuevo lenguaje si le observas.

Vibrante visión, de celeste manto
Amor, sueños y verdades
Cielo, Mar y Ave
Bella y misteriosa mujer andante.

En su sombra se dibuja divina presencia
Hermosa escultura, mágica belleza
Con horizonte de vida, Radiante
Palpitar de vida en su existencia.

miércoles, 2 de junio de 2010

El ardor de la Sangre

Las Heridas de mi piel me arrastran a un mundo
Oscuro y vacío; donde sólo escucho mi voz
hablarle a mi misma y no me respondo...
Donde no hay quien me vea
porque he de ocultarme
porque el llanto que se asoma
no quiere mostrarse
me consuelo callada, asi no me escuchan
y si me sorprenden de pronto
salgo de mi guarida y...
embozo una iluminante sonrisa
Nadie me escucha en este abismo
Y mis heridas latentes me obligan a mirarle...
estoy cansada de tener que ignorarles
que me entrego consciente ante su inminente lenguaje
Sangran de a poco algunas veces...
yo les limpio fuerte queriendo curarles
Pero me GRITAN de ardor y huyo inconsolable
al laberinto de sentimientos dispuestos a encerrarme
recojo la lluvia deslizante que enmarcan mi rostro
Allí, Caigo, Nauseabunda, Sola, MUY SOLA...
Mis heridas no dejan de hablarme
me aturden y no se callan..
Entonces, en el respiro de la calma
miro el resplandor del cielo
Implorando con amargura que me lisien de los sentidos...
No quiero verles, no quiero escucharles, no quiero sentirles...
Y el Sol alejándose de mi guarida...
por temor a tocarme, por temor a dañarme
Me susurra con alivio o tal vez para apaciguarme
Sus palabras callan mis heridas y me obligan a levantarme
A salir de mi guarida, a no se consolada por nadie
Ni de mi Misma...
Si ellas están allí, para atormentarme o para ocultarme
Me permiten sentir, a cada instante, a cada respirar,
a cada pensar, a cada particula que hay en mi
En realidad...
Me han enseñado a conocerme mejor que nadie.

martes, 13 de abril de 2010

Carta de las 4 am

Las cosas más maravillosas de la vida,
Suceden cuando no se les nota…
Es por eso que lo lúdico y lo banal
Son tan importantes y efímeros
Aguardar callado esos instantes, adueñarse del mundo infinito
Ser menudo, ser inmenso,
Devorarse el cielo y despertar sintiendo, carecer de razonamiento
Éste solo estorba cuando se vive un sueño
Cuando lo que alcanzas esta entre tus dedos
Solo la torpeza te hará balancear de nuevo y pondrá tu felicidad en juego
Solo correr y reaccionar en la ilusión del tiempo
Es lo que hará florecer lo que marchita a lo lejos
De carecer palabras…
La encontrarás muerta en su templo
Y tal vez... allí tendrás tiempo para llorar sus restos
Para recordar... lo que sostuviste entre tus dedos
Y dejaste ir…
Para sentir de nuevo
El frío maltratador, imperante, angustioso, vil y desgarrador
De lo que habita en tu cuerpo.. Soledad.

La Magia de lo Magico

Que mágicos los momentos que comparto contigo,
Que aún en la memoria se dan el lujo de ser inolvidables.

Que mágicos son los instantes en que no te veo,
Porque me permiten extrañarte mas que la simple frase

Que mágico el sentir de tu habla humeante,
Porque me transmiten la llama, el ardor, el coraje, en que callado renace tu arte.

Que mágico el delirio de no dejarte
Que mientras me acompañas, me invento un mundo sin habitantes.

Que mágica la copa de vino cesante, que vacía la toma mi alma
Y si se llena, que mi cuerpo en la barra d tu alma descanse.

Que mágico el viento que revolotea el tiempo,
Es enemigo de su minutero!! Le dice:
Calla y ámalos en silencio!!!
No ves que hay oro en su desierto?
Que desmoronan el razonamiento? Que si la lucha de algo y alguien sirven;
Ya ellos donaron el derecho!

Que mágico el vivir atento, de cada hoja que pasa
Sin tocar el suelo, con melodías de hadas en sus sueños y en su credo.

Que mágico el no disculparse, porque el simple tomar de vida
Da derecho irrefutablemente a no perdonarse, así que…
Hay que arriesgarse.

Que mágico el paso del viajante, que desprecia las ganas de quedarse
Que solo en conocer quiere ocuparse y de sentir sin olvidarse.

Que mágico el que habla a solas rodeado de gente,
Solo su mente le entiende y se encuentra sola…
Inteligentemente!

Que mágico Tú, que mágico mi destino,
Que mágico el noble instante en que pensé, decidí y decrete…
Jamás olvidarte.

La Lluvia de tu Cuerpo

La Gota de Humedad…
Única… sedosa y tibia que resbala por tu espalda…
Y lo noto…
Mientras el riachuelo de mi garganta baja;
De manera disimulada y coqueta
Entrecierro mis ojos y la altivez de tu desnudo
Impacta mi mirada y la hace suya…
Aún cuando… mis parpados cubren mi deseo.
Y fluyo…
Como un canal de aguas cristalinas entre tus piernas…
Se siente?
Como la suavidad primaveral de los besos de otoño,
Y en mi boca
Se abre salida a suspiros impregnados de sustancia febril…
Que en su llama ardiente en tu piel iridiscente, descansan
Se imagina?
La lujuria desprendida en nuestros instantes de palpitar intermitente
Y siento tus caderas enmudeciendo el silencio,
Cuando se deslizan bajo mi cuerpo… se hallan…
Mis uñas encarnizándote la espalda
Y tu saliva enredándose en mi cabello, cuando de gemir contento le dejas
Y delirio…
Mientras sujeto el portal del cielo en mi cuerpo
Y desprendo…
El rocío del éxtasis…
De haber sido tuya… de haber sido mío
Mientras despierto del más placido sueño, y…
Duermo.

Divina Vanidad

Instantes de lucha
Que realizan coartadas al azar
Manos sin pies corren
Y deslizan su calidez sin parar.

Sufrimiento omiso a los reparos
Al pasado inerte en a memoria
Descansan sin cesar los pergaminos
De mi mente que de pensar, se agota.

Nada fue tan superficial
Como aquella lágrima
La que vi. y siempre fue
La que en mi rostro no se dejo caer.

Escogí el camino tortuoso
De los recuerdos más vividos
Los que me alejaban de mi presente
Y despojaban mi tiempo al olvido.

Incesante sentir de palabras
Momentos de calma y de vino
De luz de penumbra escasa
Y de sentir palpitar infinito

Mis manos alcanzaron su espacio
Danzando entre mis dedos
Las encontré vagando, riendo…
Sintiendo y más allá siendo

Demore en explicar lo cierto
Nunca aprendí a caminar delante
Me robe los más bellos instantes
Los más placenteros momentos
Los instantes d piel y aliento
Donde en mi vanidad me encontraras viviendo.

Amar sin Amor Amando.

La tristeza conoce mi alegría
Se la presento cada noche, pues divaga en su memoria
Las obligo a bailar, a reír, a tomar…
Y mi boca se humedece cuando lloran.

Han llorado tantas veces en tu presencia, que ya no se cuentan
Y tú sumiso en mi risa ni siquiera lo notas,
Lloran aún más… por dentro, se ahogan,
Y tú te ríes, me miras y me imaginas sin ropa.

He dormido a tu lado, sabiendo que no me perteneces
Que ni siquiera le perteneces a alguien
Me cuesta amarte y sin embargo te amo
Te digo: Estaré a tu lado, sabiendo que entre tú y yo… Solo existe el Ahora.

No me mientas amado, no hace falta
Te conozco más que a ti mismo, he de asegurarte
Tus mentiras me hieren, aunque no lo sabes
Y yo sin saberlo, he comenzado a olvidarte.

Que ironía nuestras vidas mi tierno amado
Tu queriéndome amar y yo queriendo dejar de amarte
Tu llorando de felicidad, yo riendo de tristeza,
Yo brindándole juventud a tu espíritu
Tu envejeciéndome el alma
Que hable el tiempo por mí… se secaran mis lágrimas
Y lloraras por mí, cuando ya no hará falta.

Recital a la Ancestralidad

Recital a la Ancestralidad
Poesía sin límites